domingo, 27 de abril de 2014

Airlie Beach y las islas Withsundays.


Tras nuestra increíble experiencia por la barrera de coral, teníamos que volver a la carretera. Pero esta vez sin parar demasiado en cada sitio, ya que sin darnos cuenta ya había pasado casi dos semanas desde que cogimos la caravana... (el tiempo vuela cuando uno lo disfruta tanto).

Saliendo de Cape Tribulation (el lugar mas al norte de nuestra aventura por Australia), debíamos estar en Brisbane, (mitad de camino hasta Melbourne) en unos 3 días mas o menos, para poderlo llevar... digamos con tiempo. Así que sólo nos quedaba, hacer kilómetros... Unos 1700 aproximadamente.

Una vez que sales de esta zona norte costera de Queenlands y su interior de la meseta de Atherton, el paisaje empieza a tornarse cada vez mas desértico.
No sólo por el tipo de terreno y vegetación, sino además porque uno se encuentra con largas rectas de carretera, a veces sin ningún coche a tu al rededor. (No creáis que no me apetecía encontrarme con este típico paisaje australiano).... Aunque después de 400 km seguidos, se llega a convertir en algo pesado... e incluso peligroso por la monotonía del paisaje y el calor.

Largas rectas con paisajes cada vez mas desérticos.


Porque por aquí además no hay autopista. En una carretera nacional de ambos sentidos. La llamada "Bruce Highway" (A veces en Australia siento volver años atrás con este tipo de cosas: ... En nuestra caravana bajamos la ventanilla con una manivela... y apenas podemos pasar de los 100 km/h... no es genial?).
La pena es ver tanta cantidad de animales muertos a ambos lados de la carretera. Lo que mas, canguros, pero hemos llegado a ver aves, todo tipo de roedores e incluso serpientes.

Después de un par de días conduciendo, parando... "lo mínimo" y buscando los campings gratis, teníamos que hacer una parada de un par de días, en otra de las zonas mas famosas de Australia, Airlie Beach y las Islas Withsundays.
Un autentico paraíso, donde se encuentra dicen, una de las 10 playas mas bonitas del mundo, (Whiteheaven Beach), según nos decían la gente que íbamos conociendo a lo largo de nuestro viaje.

La verdad os digo que ya solo el pueblo de Airlie Beach podría ser un pequeño paraíso.
Nada mas dejar la "Bruce Highway" tras horas de paisaje desértico, nos adentramos en una pequeña colina, que tras llegar a la cumbre, lo primero que te encuentras es el mar de frente, con un montón de veleros anclados repartidos por toda la bahía, y tras un pequeño cabo, el puerto deportivo del pueblo, con otros tantos mas.

Nos quedamos bastante boquiabiertos viendo el precioso paisaje, rodeado ademas de pequeñas colinas llenas de vegetación y palmeras. Pero todavía no habíamos visto el centro del pueblo. Y no me refiero a la pequeña calle principal, la cual esta llena de tiendas y locales para turistas, sino a la zona del "lagoon". Una enorme piscina simulando la playa. Y tras la gente que estaba tomando el sol en el césped que había a su al rededor, se abría de nuevo el mar ante nosotros, con todos sus veleros anclados. Y lo mejor de todo, es que es publica!
Y como siempre, con la gente justa. Hasta pudimos aparcar en el pequeño parking de al lado (algo que en Europa seria imposible).

El lagoon en medio del pueblo junto al mar.



Debo decir, que después de varios días de playas, tenia ganas de nadar un buen rato en una piscina y estar tirado en el césped de una manera tan relajada. Y os digo, tras casi 4 meses de viaje, muy pocos días hemos tenido de "no hacer... nada".

Y lo mejor estaba aun por llegar, porque al día siguiente teníamos reservado el barco que nos llevaría desde aquí, hasta las famosas Islas Withsundays.
Desde las 8am hasta las 5pm, con excursión por una de las islas y snorkeling por la zona, por el módico precio de... 143 dolares cada uno... (Hay ciertas cosas que solo se hacen una vez en la vida...).

Debimos tardar como unas 2 horas hasta que llegamos a la mas grande de las islas. Pero el trayecto se hizo de lo mas ameno porque de paso íbamos en busca de... ballenas, y... las vimos! Parece que en esta época del año están de migración, (unas 16.000 ballenas aproximadamente según dicen), y tanto el trayecto de ida, como de vuelta, las pudimos ver... (Aunque un tanto alejadas eso sí.).
Era una sensación extraña la que sentía cuando pensaba que 16.000 de estos enormes animales podían estar pasando bajo nuestro barco en ese momento...

El capitán siempre alerta por si veíamos a las ballenas.

Y aunque algo alejadas, allí estaban frente a nosotros.


Desembarcamos en la isla por una de sus playas (muy normalita por cierto), para empezar la ascensión a la pequeña colina desde donde tendríamos buenas vistas, según nos dijeron...

Tras 10 min. de facilisimo paseo, lo que no me esperaba, era encontrarme una de las 10 playas mas bonitas del mundo... y os digo, creo que el titulo se lo había ganado con creces.
Nada mas llegar al mirador, me tuve que poner las gafas de sol para poder verla con claridad, porque la enorme cantidad de arena blanca, bañada por ese agua cristalina no me dejaba ver la magnitud de la misma.
Es una playa que dependiendo de las mareas, se va formando de una manera u otra, por lo que nunca queda de la misma manera. El agua va dejando pequeñas islas de arena fina blanca y va formando diferentes canales por toda su extensión . Y os digo, es enorme!.

No hay palabras para describir lo que teníamos ante nuestros ojos.

El espectáculo de la naturaleza.


Y lo bueno es que ahí no quedó la cosa, porque tras esta vista desde lo alto, otro camino, nos llevaba directamente a sentirla y disfrutarla en nuestras propias carnes.
Y si desde lo alto era bonita, desde la propia playa, era como un sueño.
No era una arena fina, era polvo!.
Tras dejar las pertenencias a un lado, lo primero que hicimos fue ir corriendo hasta el agua para cerciorarnos de que no era un sueño.

Saltando hasta el agua como si fuéramos críos.

Cuidado: Este lugar puede provocar la "risa tonta".


Cerca de una hora fue lo que estuvimos allí, moviéndonos de islote en islote. Pero había que seguir la excursión.
De nuevo al barco, comida, y preparados para hacer snorkeling.
Me extrañó cuando vi dónde paró, ya que el agua era bastante oscura, debido a su gran profundidad, y aunque nos acercaron algo hasta las rocas de otra de las islas, descubrimos que nada se le parecía a lo que vimos días atrás en Cape Tribulation.

Echaron comida para que aparecieran los peces (algo que tampoco entendimos) y cierto es que eran enormes. Pero en la profundidad, el coral y el estado del fondo no estaba en tan buen estado como la vez anterior. Se notaba el paso de los numerosos turistas por estas aguas. Y posiblemente una falta de advertencia para la mejor conservación del entorno. (Tal y como recalcaron tanto en la otra empresa en nuestra primera excursión de Cape Tribulation).
No obstante disfrutamos viendo las numerosas especies de peces que había en torno a nosotros. De tan diferentes formas y colores.

Justo antes de hacer snorkeling.


Dos días geniales los que pasamos en esta zona de la costa este de Australia.

Pero viendo el mapa, nos dimos cuenta que no queríamos dejar de ver otro de los sitios que tanto oímos hablar y del que tan cerca estábamos en ese momento, Noosa Heads.
Lo malo fue que la noche se nos echaba encima, y como ya comenté anteriormente, no es nada recomendable conducir de noche en este país, por la cantidad de animales (y grandes) que se pueden cruzar en el camino; Por lo que decidimos buscar el camping mas cercano en Noosa.
Casualidades de la vida, creo que fue el mejor camping en el que estuvimos por Australia. No solo por lo nuevo de sus instalaciones, sino por el fabuloso entorno en el que se encontraba. En la conjunción de una desembocadura de un río y el mar. Allí mismo estaba el camping.
Fue dejar la furgo aparcada y ver una preciosa puesta de sol junto a unos enormes pelícanos y otras especies de pájaros justo a nuestro lado.






A la mañana siguiente prontito, de nuevo ... back on the road to Brisbane.


Fotos: Julen Esnal