viernes, 5 de julio de 2013

Descubriendo Pekin (China). La ciudad prohibida.


La ciudad prohibida

Un autentico cambio es lo que vimos desde que pisamos territorio chino (en el aeropuerto mas grande del país, (Guangzhou) ) , en comparación con el caótico Kathmandu.
Limpio, ordenado, rápido y efectivo.
Pero fue pisar, Pekin y empezamos a sentir lo difícil que es moverse por la ciudad, sin hablar su idioma.

Mas de cinco horas, con la mochila a cuestas, sin saber a donde ir, porque nadie "quería" echarnos una mano. Y es que era ver un turista y en algunos casos, escapaban literalmente. (Igualito que en Jordania vamos...).

Después de perder 5 horas buscando nuestro hotel, (aun teniéndolo previamente reservado), nos quedaban 3 días mas para poder descubrir esta enorme ciudad; Por ello decidimos ir a lo seguro y reservar tour programados (nada de macrobuses y banderita en mano) para no andarnos con mas complicaciones.

El primer tour, consistía en los monumentos mas importantes de la capital China.
"El Templo del cielo", la famosa "Ciudad prohibida" y por ultimo "El palacio de verano".
Debo decir que el que mas me defraudo, fue la ciudad prohibida, posiblemente porque me esperaba ver mas que pequeños "palacetes" sin mucho detalle y con muchísima menos gente y grupos de buses turísticos (banderita en mano y molestos micrófonos incorporados). El templo del cielo fue lo que mas nos despertó la curiosidad ;No solo por los bonitos y mejor conservados edificios, sino por lo que le rodeaba; Un gran parque con cientos de personas de la tercera edad, practicando badminton, taichi o algún baile tradicional.

En el Templo del Cielo.

Jubilados practicando taichi.

Lago del Palacio de verano.

El palacio de verano al fondo.

La ciudad prohibida.

Lo que mas llamo nuestra atención aquel día, fue lo que NO sabíamos que entraba. Tres paradas, en principio culturales (tipo workshops), donde nos explicarían como se extrae la seda y se fabrican diferentes productos; La tradición china que gira en torno al te y por ultimo, la cultura milenaria medicinal tibetana. Muy interesantes en principio... pero que escondían un objetivo clarisimo, gastar, gastar y gastar.

Cada "workshop" era mas exagerado que el anterior. Y la presión que hacían para que acabaras comprando algo, en lo que al final terminaba siendo un enorme tienda, era cada vez mas clara e incluso violenta.

En el ultimo mas concretamente, en la sede olímpica de los JJOO, después de una reflexología gratis y una "revisión" medica por parte de un medico tibetano, fue tal la presión por comprar alguna medicina natural, (la cual nos habían recetado tras el chequeo), que nos llegaron a violentar por el hecho de no poder movernos como a diferencia de las anteriores tiendas. No pararon de hacernos la reflexología, hasta que no dimos un NO rotundo. Que casualidad...

Al final del dia, ya de vuelta al hotel, le pedimos a nuestro simpatico guia (por decir algo...) que nos dejara en un mercado nocturno al que Lisa (nuestra compi australiana de tour) queria ir, para probar ciertos productos... locales...

Nada mas bajarnos, nuestro amable guia nos recordo que no habiamos pagado la propina que nos comento cuando nos recogio....
Propina?... que propina!... No mira, perdona, pero estamos viajando de mochileros y no podemos dar ninguna propina....
No veais la cara que se le quedo al pobre guia... pero, os digo, no se la merecia para nada....

El mercado nocturno de Donghuamen es un mercadillo de comida... un tanto especial. No me podia ir de Pekin sin probar ciertas... exquisiteces locales....
Escorpiones, murcielagos, carne de serpiente, cualquier tipo de gusanos, tripas de animales, testiculos... no sigo por si acabais de comer....

Yo me decidi por los escorpiones y la carne de serpiente, y os digo... no tiene nada de especial... Los escorpiones tienen un sabor ... crunchy... en ingles me parece mas facil definirlo... y la serpiente diria que es como el calamar pero sin sabor. En ambos casos echan tantan especiass que al final no saboreas nada lo que estas comiendo... Era algo que tenia que probar...


Delicias locales.

Lisa y servidor comiendo la carne de serpiente.

En definitiva, la impresión que nos llevamos ya desde el primer día, fue lo consumista que es este país comunista...
Contradictorio diría yo... no creéis?.


Fotos: Julen Esnal