domingo, 11 de mayo de 2014

Canberra. Australian Capital Territory, (ACT).


Siguiendo nuestra ruta hacia el Sur y a tan solo unas horas de la capital de Australia, volvimos a dar con otro área de servicio donde pudimos volver a dormir gratis.
De Brisbane para abajo, empieza a ser todo autovía de dos carriles, por lo que es mas fácil encontrar estos lugares, aunque sólo en algunos pocos, se puede uno parar a dormir... (hay que ir probando uno por uno, si realmente se quiere dormir gratis).

Pero el hecho de ir tirando hacia el sur en esta época del año (Agosto, es decir acabando el invierno) hacía que fuéramos notando más frío durante las noches.
Lo que yo no esperaba era pasar el frío que pasamos a 4 días de llegar a Melbourne.
Pasé tanto frío que al día siguiente tenia agujetas en las piernas de la tensión con la que había... dormido. (O mas bien había intentado dormir).
Había que pensar algún plan para dormir al día siguiente...




Y tal y como decía, dos horas después estábamos entrando por el estado mas pequeño de Australia, Australian Capital Territory (ACT). Directos a la oficina de turismo para recabar información.
Nos dijeron que no había campings gratis, pero que muy cerca teníamos el mas barato, eso si, algo básico, nos comentó. Sí sí, perfecto para una noche. Y cuanto es? Son tan solo 30 dolares, nos respondió .... ZAS!. Que le vamos hacer... no había otra opción mejor... por lo menos recargamos energía que ya hacia falta.

Fue pasar unas horas en la capital, y por momentos me parecía estar fuera de Australia. Por el paisaje y el entorno, tenia la sensación de estar en Canadá o en una fría ciudad americana.

Casi sin darnos cuenta, el paisaje en la carretera se había vuelto mas cerrado, mas gris y muy ventoso. Tanto que a veces resultaba difícil mantener estable una caravana de casi 3 metros de altura.
En cuanto a la propia ciudad, parecía haber pasado lo mismo.
Edificios modernos, fríos, apenas sin ambiente en la calle, (por las bajas temperaturas supongo). Hasta la mayoría de gente vestía de negro. Además de verles con guantes, gorros y bufandas... algo que pensé no se veía en Australia.

Ni que fuera hecha a medida!... o si....  Foto: Google.


Pero aun así, había algo que me gustaba de esta ciudad.
Esa tranquilidad, apenas sin coches, con mucha gente desplazándose en bici, y con esa naturaleza rodeándote, a pesar de los edificios. Que por cierto, cada vez me iban gustando mas.
Incluso por el frío! Me gustan las ciudades donde hay cambios de estaciones. (No como al norte del país donde parece que siempre están en verano.
Y es que lo que no sabia, es que muy cerca de allí, se practican todo tipo de deportes de invierno.

Es cierto que se la ve seria y fría en cuanto a urbanización y casi sin ambiente, pero creo que habría que permanecer allí un tiempo para poder ofrecer una respuesta clara.

Al día siguiente, antes de continuar ruta hacia Melbourne, decidimos conocer algo mas sobre la cultura Australiana, en el National Museum of Australia. Bonito edificio por cierto con un gran trabajo de diseño sobre sus cimientos.

Aspecto del museo.  Foto: Google


Queríamos aprender mas sobre la cultura aborigen en concreto, pero tras un breve vistazo a las exposiciones, nos fuimos con la sensación de no haber sacado mucho jugo a lo visto. Y hablo por nosotros, porque nos da la impresión de que Australia sí le saca jugo (y mucho) a este "movimiento aborigen" cuando le conviene.

Una serie de vídeos protagonizados por diferentes personas con raíces aborígenes, de la sociedad actual australiana, comentaba cómo se les separó de su familia (aborigen), para criarse en orfanatos o familias de "blancos" ya que así tendrían un futuro y una vida mejor. Por lo que ahora la mayoría de ellos sigue buscando su familia... y su pasado.
Ésta fue una practica utilizada por el gobierno y la iglesia hasta los años 80, durante casi 100 años. Sí, hasta hace nada...
En otro vídeo se veía como en los 90, el gobierno reconocía el suceso y pedía perdón con un... gran y bonito acontecimiento... y todos felices y contentos. Bueno, especialmente los "blancos", porque un buen porcentaje de aborígenes siguen con graves problemas de dependencia u otro tipo, precisamente por lo que pasó en el pasado.

Por otro lado, el museo cuenta con una exposición de arte aborigen con pinturas de hace mas de 50.000 años (!), muy interesante.



A eso del medio día, era buen momento para continuar ruta.
La autovía seguía ofreciéndonos un paisaje de lo mas... irlandés, o eso era a lo que nos recordaba, de nuestros múltiples viajes por la isla esmeralda.
Colinas llenas de vacas y ovejas, salpicado de arboles y niebla alrededor.


Paisaje a lo irlandes.


Encontramos otro área de descanso en la carretera. Ya os digo, no es que sean grandes lugares, pero perfectos para ahorrar algo de dinero en este país.
Hizo mucho frío, pero esta vez dormimos, aparte de con nuestros sacos, (y otros mas que venían con la furgo), con otro saco de plástico, que nos trajimos a propósito para este tipo de situaciones. Y os digo, cómo se notó la diferencia. Por lo menos pudimos descansar, porque entre conducir tanto y no descansar bien, iba acumulando mucho cansancio.


Lo que hace un saco de plastico...


Seria por esto, por lo que el cuerpo nos pedía algo de ejercicio y naturaleza antes de llegar a la "big city", por lo que nos paramos en el pueblo de Albury y nos fuimos directos a la oficina de información para que nos dijeran qué clase de trekkings se podían hacer por la zona.

- ¿Cómo? Que tienen internet gratis?
Ahí estábamos los dos como posesos, pudiendo escribir unas lineas a los amigos y familiares que no sabían nada de nosotros por la falta de conexión que íbamos acumulando desde que llegamos a Australia....
Tras nuestro chute de internet en vena, ahora sí estábamos preparados para escuchar qué rutas de trekking se podían hacer por la zona...
Nos recomendaron varias rutas, desviándonos de la ruta hacia Melbourne, a hora y poco hacia el interior, en Mount Beauty. Zona conocida por sus viñedos, de donde se extrae una buena variedad de vinos australianos conocidos.

Llegamos al lugar, pero estaba lloviendo, por lo que decidimos aparcar, cocinar algo (esto es lo bueno de la caravana) y esperar a que dejara de llover... pero no lo hizo.
Por lo que decidimos volver hacia la autovía por otra ruta, tranquilamente, parando en los lugares que mas nos iban gustando.

De Mount Beauty a Bright hay un pequeño puertecito de montaña con unas vistas espectaculares que, como apenas pasa un coche, se pueden oír preciosos cánticos de pájaros que a veces parecen hasta monos. Por cierto, no se si dije ya la cantidad de loros, o de la familia de ellos que se pueden ver a lo largo de Australia. Bueno, pues aquí llegamos a ver aun mas variedad e incluso mas bonitos y con mas colores.



En el puerto de montaña antes de adentrarnos en la niebla.

Vistas desde lo alto del puerto.


En cuanto a los pueblecitos que pasábamos, eran a cada cual mas bonito. Con detallitos por todos lados. Como de película (cómo no....), Bright y Myrtleford los mejores para nosotros.
En general es una zona llena de granjas y viñedos, de paisaje irlandés pero con el tamaño australiano. Kilómetros y kilómetros de pastos, colinas y ganado por todos lados.


Inmensas granjas por estos alrededores.


Por suerte, ya en la autovía, volvimos a encontrar otro área de servicio. Esta vez hasta con una señal de precaución por serpientes en la zona...
Estábamos a dos horas tan sólo de Melbourne por lo que iba a ser nuestra ultima noche con la caravana!
Ya habían pasado 26 días?!... No nos lo creíamos... El tiempo pasa volando...


Cuidado, serpientes.  

Solos en el inmenso área de servicio.


Fotos: Julen Esnal