miércoles, 19 de junio de 2013

Pokhara y su gran entorno.


Cargando gasolina nada mas empezar el viaje. (con el autobus lleno... sin comentarios...)

Tras nuestro agridulce paso por el Parque Nacional de Chitwan, nos disponíamos a viajar hasta la segunda ciudad mas grande de Nepal, Pokhara, en la zona centro del pais.
El viaje desde el Parque hasta la ciudad no fue tan mal como empezábamos a estar acostumbrados, aunque largo y pesado por el estado de las carreteras y su forma de conducir.




Con tan solo el bed & breakfast reservado, pretendíamos llegar allí y poder ver alguna "agencia" que nos arreglara el tema para poder subir uno de los picos del Anapurna.

El B&B que reservamos se llamaba "The Mountain House" y se encontraba en la zona del lago, en una zona mas turística, por lo que habíamos leído.

Efectivamente según hacíamos el recorrido hacia nuestro alojamiento, veíamos restaurantes con comida occidental, terrazas al estilo europeo y hasta pubs irlandeses o bares para "los guiris" que dirían ellos; Tiendas de todo tipo, especialmente de montaña y artesanía. Pero infinitamente mas limpio que en Kathmandu. Además, detrás de esta hilera de casitas bajas, empezábamos a ver el gran lago por el que es conocida esta ciudad., por lo que hacia mucho mas vistosa y bonita en comparación con la capital.

Recibidos y recogidos del taxi con paraguas por parte de la dueña por la gran tormenta que estaba cayendo, tuvimos mas que una calurosa bienvenida. Aparte de tener un jardincito en la entrada bien cuidado, la casa parecía de lo mas limpita, cosas inimaginables en la capital.

No solo nos dio una limpia y enorme habitación, sino que además nos ofrecía todas las facilidades para arreglarnos el resto de días que pasaríamos por allí, ya que su marido se encargaba de la parte de "agencia".

The Montain House
Nuestra intención era, dependiendo de como estuviera el alojamiento, quedarnos una noche mas para, tranquilamente ir comparando precios en las agencias para hacer el treking, pero después de hablar con el dueño de nuestro b&b ofreciéndonos todo lo que queríamos, con todas las facilidades y encima a menor precio del que nos daban en Kathmandu, no lo dudamos ni un momento.

Ya teníamos reservado y confirmado "porteador" y guía (dos en uno). Solo faltaba hacer el tema papeleo para poder subir legalmente y documentados.

En tiempo récord nos lo había arreglado todo para al día siguiente comenzar nuestros 5 días de aventura por los Himalayas.



Fotos: Julen Esnal