jueves, 17 de julio de 2014

Taupo y los "Craters of the moon".


Tras nuestro paso por el impresionante Parque Nacional de Tongariro, nuestro siguiente destino era llegar hasta la ciudad de Taupo.
Finalmente no paramos en Turangi  más que para cambiar de bus, ya que por una serie de circunstancias no pudimos hacer el voluntariado que teníamos pensado desarrollar en esta localidad.

Bonita fue la llegada a Taupo desde Turangi, bordeando el lago que lleva su mismo nombre.

Recorrido desde el PN de Tongariro hasta Taupo en la isla norte de NZ.

Después de acomodarnos en otro hostel YHA, nos fuimos a dar una vuelta para comprar algo en el supermercado e informarnos qué opciones teníamos para poder visitar los "craters of the moon" tan famosos en este país.
Decidimos finalmente alquilar unas bicis al día siguiente para poder ver, no solo los cráteres sino también otro de los lugares naturales más importantes del país, las "Huka Falls".

Nos comentaron que seria un recorrido fácil de hacer aunque con alguna que otra pendiente... Lo que no sabíamos era que el circuito que hicimos estaba entre los niveles 2 y 4,5 (!). (yo tampoco sabia qué significaba esto hasta que vimos ciertas zonas donde había que bajarse y empujar la bici para poder subirlas).


Sabri en una de las partes del precioso recorrido.


Tras empezar con un curioso circuito que mas parecía de competición de bicicleta de montaña, eso sí, con precioso entorno, llegamos a las famosas Huka Falls, a 7 km de nuestro inicio.

Lo primero que te encuentras nada mas llegar al lugar es un cañón de unos 15 metros de ancho por 10 de profundidad, por donde fluye un tremendo caudal de agua. Y si caminas mas adelante veremos que este tremendo caudal acaba desembocando como cascada en una parte mas baja y ancha del Río Waikato, el mismo que acaba desembocando en el lago Taupo.
No hace falta más que decir un dato para entender tan tremendo caudal; El río más largo de Nueva Zelanda con una anchura media de unos 100 m, debe pasar por este desfiladero de unos 15 m, haciendo desembocar nada más y nada menos que 220.000 litros de agua por segundo! Con ello se puede hacer una idea de lo que estamos hablando...
Es por ello que es tan conocida esta cascada, porque la verdad que impresiona verlo.


El cañon de unos 15 m de ancho.

Sabri leyendo los datos de tan tremendo caudal.

El caudal visto en proporción con el barco y los turistas de la izq.

Los turistas en proporción al caudal.


El siguiente lugar que queríamos ver y que nos recomendaron fue la presa de este mismo río, la cual se encuentra a 5 km de las Huka falls.
Tenia la particularidad que abrían las compuertas cada cierto tiempo y nosotros tuvimos la suerte de verlas recién abiertas.
Pero tras pasar un buen rato, debíamos seguir camino hacia los cráteres, y el camino desde aquí seria ya por carretera con choches, camiones y ... más cuestas... Y no era poca la distancia que nos quedaba para llegar hasta los cráteres.... Por lo que... fue un duro día de bicicleta sin haberlo pensado previamente.

Después de una buena sudada, llegamos por fin a los cráteres. Y con el tiempo justo para poder recorrerlo sin que nos cerraran, ya que eran ya las 5 de la tarde y sólo esta hasta las 6.
Una hora recorriendo y disfrutando tan extraño lugar justo al borde del Parque Nacional de Wairakei. Bien merece pagar los 6NZ$ para ver y sentir cómo respira la tierra bajo tus pies. Porque eso es lo que parece y lo que en realidad hacen las bolsas de agua hirviendo que se encuentran bajo nosotros.


Formación de los Cráteres.

No, no es un incendio. Así es como se ve el parque a contra luz.

Pasarelas para hacer el recorrido.


Un recorrido formado por pasarelas de madera hacen que podamos avanzar sobre "piscinas" de barro hirviendo y geiseres, hasta los mismos cráteres los cuales continúan emanando vapor ardiente.


Sabri al borde de uno de los cráteres.


A veces no se veía el fondo del agujero.


Existe un desvío en el recorrido que nos lleva hasta lo alto de una colina, desde donde se puede apreciar de lejos todo este impresionante decorado. Y como regalo, los volcanes del parque nacional de Tongariro a lo lejos.

Vistas desde lo alto de la colina.

Los volcanes de Tongariro de lejos.



En total calculamos que debimos de hacer unos 30 km de recorrido.
Algo duro después de haber hecho el Tongariro Alpine Crossing tan solo un par de días antes.


Al día siguiente nos lo tomamos mucho más relajados, paseando y disfrutando de la tranquilidad de Taupo. Con ese enorme y transparente lago a sus pies (pocas veces había visto un lago con agua tan cristalina pegado a una ciudad).


Estupenda tranquilidad la que se respira en este lugar.

Un lago que casi pare un mar.

Parajes de postal.


Aprovechamos también para ir al Museo de Taupo, a orillas del mismo lago, para saber más sobre la cultura maorí.
En su interior tienen expuestos muchos elementos ancestrales recuperados y conservados, así como fotografías y litografías que te hacen comprender algo más su pasado.
Y grandes esculturas que adornan su parte exterior. Curiosa es también la fuente que albergan en su patio trasero.
Como detalle, deciros que la entrada son 5NZ$ y está prohibido hacer fotos dentro.

Más fotos de esta jornada:

Sabri al borde de otro de los numerosos cráteres.

Alrededores del lago.

Estampa otoñal sobre el lago.

Fotos: Julen Esnal.