miércoles, 9 de octubre de 2013

Saigon y la costa vietnamita, Mui Ne.


Por falta de tiempo y muy a nuestro pesar, tuvimos que coger un vuelo de Ha Noi a Saigon, por lo que no pudimos viajar a través del país tal y como nos gusta... Mas de 2.000 km son los que separan una ciudad de otra, algo que no entraba en nuestros planes.

Nos costo algo encontrar nuestro hostel, pero tal y donde se encontraba, escondido en un entramado de estrechos callejones, poco tardamos, si nos paramos a pensar en casos anteriores. Estaba en el distrito 1, lo mas céntrico y típico de la ciudad.

Callejones donde se encontraba el hostel

Queríamos pasar un par de días en alguna playa vietnamita por lo que invertimos unas horas en planear nuestros siguientes días en el país, antes de partir hacia Camboya; Por lo que no nos dejo mucho tiempo para descubrir Saigon. Asi que lo dejaríamos para nuestra vuelta de la playa.

Lo que sí vimos fue una de las zonas mas conocidas, la calle Bui Vien, llena de originales tiendas de ropa, hoteles, centros de masaje (o lo que fuera...), pero sobretodo, garitos, bares y disco pubs. Uno seguido de otro. Muchos garitos para picar y beber cerveza al mas estilo español, con terracitas de mesas minúsculas, invadiendo, no solo las estrechas aceras, sino parte de asfalto, donde no paraban de pasar motos, gente, coches y mas motos. Abarrotadas de gente joven (80% occidentales) con ganas de fiesta.
Una calle en la que se respiraba vicio en cada esquina, pero sobre todo con gente con ganas de pasarlo bien.


Calle de Bui Vien llena de ambiente.

Vendedores ambulantes

Pero al día siguiente teníamos el bus muy pronto hacia nuestra playa elegida, Mui Ne. No era la época perfecta en cuanto a clima, ya que el mes de Junio es tiempo de lluvias, pero muy buena época si se quiere escapar de las multitudes.

Tan solo nos quedamos 2 días, pero fueron geniales en cuanto a relax. Eran como nuestras pequeñas vacaciones dentro de nuestro ininterrumpido viaje.
No nos alejamos mucho de nuestro hostel (Mui Ne Backpackers Resort) y el bar/restaurante que mejor comimos (Joe's Cafe), ya que teníamos la playa justo a espaldas de ambos.


Nuestro Hostel en Mui Ne.

Lo poco que vimos fue un pueblo en plena evolución, con propietarios en muchos casos, de fuera del país, (la primera vez que lo veíamos desde Nepal), y que son quienes en realidad pueden hacerles ver como "atraer" a los turistas, (en caso de querer, obviamente), aunque sin tener que perder sus costumbres. (Fuimos a uno de los pocos restaurantes auténticamente local, y según llegamos, nos fuimos, por la basura y la falta de higiene que había al rededor, todo esto, justo al borde del mar... una pena...

La bonita playa, algo mas alejada de nuestro hostel, sin embargo nos encantó. Apenas había basura en sus cerca de 3 km de longitud. Se nota un tanto hecho para el turista, con unos cuantos hoteles al borde de la playa, pero sin tener espacios privados como pasa muchas veces. Y con muchas tiendas de surf con tablas para alquilar, donde practican especialmente la gente local.
Por falta de dinero en aquel momento, no tuve la oportunidad de alquilar una tabla, pero las olas que había, eran perfectas para comenzar. Al final me tuve que contentar haciendo body surf con una tabla que tome prestada de nuestro hostel.

"Playa" a espaldas de nuestro hostel.

Pero como os decía, Junio es época de lluvias, por lo que nos cogió un chaparrón de los gordos cuando corríamos a lo largo de la playa... motivo por el cual daban mas ganas de correr, y mas especialmente darse un merecido chapuzón al terminar. Es genial la sensación que se tiene bañarse con tremendo chaparrón.

Después de poner a salvo las escasas pertenencias que llevamos a la playa, nos tumbamos en una hamaca debajo de una sombrilla de paja, a esperar que pasara la tormenta.

... otro buen momento para disfrutar en silencio...


Fotos: Julen Esnal