jueves, 13 de marzo de 2014

Conociendo la ciudad de Chiang Mai.


Por fin llegamos a nuestro hostel ("Cumpun Guesthouse") después de mas de 20 h de bus desde Vang Vieng. Afortunadamente no era un garaje tal y como pensábamos después de haber visto las persianas bajadas. Es mas, no es que fuera un hotel de cinco estrellas pero los dueños, una pareja formada por un belga y una tailandesa lo tenían bien puesto (aunque sigo convencido que anteriormente era un garaje...).
En general se podría decir que era sencillo, pero confortable y relativamente cerca de la llamada "old city" el centro que se encuentra dentro de la zona amurallada de la ciudad. Una habitación doble con baño por buen precio. Eso si, con algún que otro insecto visitante... pero eso es algo inevitable en este tipo de países...

No tardamos mucho en visitar el centro amurallado para conocerlo y de paso informarnos sobre qué ver o qué tipo de actividades hacer por los alrededores.
Al final decidimos alquilar una moto para el día siguiente y conocer las afueras de la ciudad.
A la noche aprovechamos a cenar en un restaurante local por tan solo 2€... los 2!.
Yo concretamente cene la especialidad nacional, un Path Thai que estaba buenisimo.
Y seguido nos fuimos a visitar el Night market que tanto nos recomendaron. Y la verdad que era enorme y tenia de todo lo que os podáis imaginar... eso si, turisteo puro y duro.

En el night market de Chiang Mai.


Tal y como queríamos, al día siguiente alquilamos un scooter de 125 cc, por 200 baths por 12 horas... y con seguro! (wow!. Lo hubiéramos podido coger mas barato sin seguro pero no quisimos tentar a la suerte...), y nos fuimos a recorrer los alrededores.
Nos recomendaron un par de sitios para conocer, y siendo Domingo, uno de ellos nos comentaron podría estar bastante petado de gente por lo que sin dudarlo elegimos la segunda opción; Un templo budista que se encuentra a unos cuantos kilometros saliendo por la autopista... pero no mereció la pena; Primero porque nos costo bastante encontrar la dirección correcta para salir de esta gran ciudad, y segundo por el intenso calor que hacia... encima comiendonos todo el calor por autopista y llena de coches.
El templo se encuentra en lo alto de un cerro con bastantes arboles, algo que sin duda agradecimos y sin duda fue lo mas bonito de recorrer.
En cuanto al edificio, es bonito, pero después de visitar todos los templos de cada lugar al que ibamos... se llega hacer monótono.
En definitiva, nos recorrimos tantos km y chupamos tanto calor y autopista, que no mereció la pena ir hasta allá.

Aunque mis ansias por conocer no nos impidieron probar la primera opción que nos comentaron, y eso que estaba al otro lado de la ciudad.
Nos costó llegar, pero sin duda hubiera sido la mejor opción desde el principio, ya que para llegar hasta Doi Sethep, (así es como se llamaba el lugar), no se accede por autopista, sino por carretera, y con mucha vegetación, es decir, mas frescos;
Y antes de llegar, de nuevo había que subir, en esta ocasión era mas bien un puerto de montaña, con muchísima vegetación mas tropical y sobretodo, muchas curvas, algo que yendo en moto se hace realmente divertido. Y encima, apenas sin gente...
El problema fue que tantos kms en moto, sin volver a cargar gasolina, nos estábamos quedando prácticamente con el tanque vacío! y no habíamos visto una gasolinera en mucho tiempo. Así que después de disfrutar de las bonitas vistas que la montaña nos ofrecía, nos bajamos todo el puerto de montaña con la moto apagada... una experiencia bajar tan tranquilos y tan en silencio disfrutando del bonito entorno.
Y no se si fue por aguantar la poca gasolina que teníamos, pero llegamos a una gasolinera justo antes de vernos tirados por aquellas carreteras, y a la hora correcta para devolver la moto.

Por la noche, y despues de una buena ducha, tuvimos la oportunidad de quedar con mi amigo Efren, quien por aquel entonces, estaba viviendo por allí (grande verte Efren!).
Junto con él y un amigo, nos recorrimos parte del "hiper" night marquet que se forma los Domingos por la noche. Si pensaba que era grande el que vimos el día anterior, éste era la continuación dominguera que se forma junto con el otro. Miles de cosas vimos que se vendian, mas que nada artesania tipica para turistas, aunque como digo, te puedes encontrar de todo.
Cómo no, no perdimos la oportunidad de visitar otros templos que se encuentran dentro de la zona amurallada del centro, y que quedan dentro del hiper night market. Pero debo decir que fueron bonitos, y visitarlos por la noche les da otro aire. Por lo menos habíamos salido un poco del extremo barullo del mercado...

Un grupo de invidentes tocando musica tradicional tailandesa.

Uno de los templos que visitamos por la noche.


Aprovechamos a cenar en el recinto de uno de estos templos budistas, en el que todos los puestos que había, servían comida vegetariana... y bastante rica. No dudamos en probar unas cuantas opciones de comida local, como los famosos dumplings o Path Thai, aunque había opciones de todo tipo.

Uno de los cientos de puestos de comida del night market.


Después de pasar un buen rato hablando con Efren y su amigo, decidimos recogernos pronto, ya que al día siguiente habíamos contratado un trekking para hacer en una zona mas al norte del país y que nos ocuparía todo el día.

Mucha vida tiene esta ciudad, y mas especialmente a la noche me atrevería a decir.
Como decia mi amigo, perfecta combinación de ambientes, de gente de multitud de países y punto estratégico en Asia para poder hacer base y a la vez seguir conociendo este continente.


Fotos: Julen Esnal
Foto de portada: Una de las calles del centro de la ciudad.