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viernes, 3 de enero de 2014

De Phonm Pehn (Camboya) a Vientiane (Laos).



Mucha distancia es lo que separa una capital de otra.
Habíamos concretado un día exacto de llegada (el 1 de Julio), a la organización donde íbamos a prestar nuestro voluntariado en nuestras 3 siguientes semanas, por lo que tuvimos que coger un vuelo de bajo coste para poder llegar a tiempo.

Viajamos bien y rápido, pero seguimos prefiriendo el modo terrestre, porque aunque mas pesado en algunos momentos, primero, se contamina menos, y segundo, vas viendo los cambios de paisajes, especialmente cuando se pasa de un país a otro.

Y así fue, porque, aunque de una manera mucho mas rápida, nada mas salir del aeropuerto de Vientiane, vimos una capital, en principio, mucho mas limpia y ordenada que su vecina Phonm Pehn.

Esta vez no reservamos alojamiento, y fuimos un poco a la aventura. No encontramos hueco en el primer hostel donde fuimos, pero la zona en la que estábamos estaba llena de hostels y hoteles, por lo que encontramos alojamiento justo en el hostel de al lado. Básico como siempre, pero cerca del mercado nocturno y el río Meckong.
Lo malo fue, que con el chaparrón de agua que cayo, (típico monzón del momento), apenas pudimos salir del hostel hasta que empezó a escampar.
Aunque puedo decir que pocas veces he disfrutado tanto de que lloviera de tal manera, cuando por la tele del hostel, veo que acababa de empezar el Gran Premio de Assen del mundial de MotoGP. (29 de Junio). Solo había una manera de mejorar la situación; Abriendo una botella de Beer Lao de mas de medio litro que había en un frigorífico justo en frente de la tele... Y ya si Marquez no se hubiera dejado arrebatar la primera posición, por un inesperado Rossi al final de la carrera, ya hubiera sido la ....
... (Estos son los pequeños momentos que uno añora cuando se esta de viaje) ...

En cuanto terminó la carrera y dejo de llover, salimos a dar una vuelta, pero no se veía nada de ambiente, por lo que compramos algo para desayunar para el día siguiente y volvimos al hostel. Eso es principalmente lo único que vimos de Vientiane.
Al día siguiente reservamos con nuestro hostel, un bus que nos llevaría directamente a Vang Vieng, (el pueblo donde se encontraba la granja orgánica donde nos hospedariamos), a cuatro horas al norte de la capital.
Ahí es donde nos empezamos a dar cuenta de los bonitos paisajes de Laos y lo diferente en cuanto a basura con respecto a su vecina Camboya.


El pueblo de Vang Vieng.

Pero fue llegar al pequeño pueblo de Vang Vieng, y ver lo preparado que lo tienen para los jóvenes turistas.
Una calle principal, llena de hostels y restaurantes, con televisiones de plasma emitiendo series americanas, en una especie de terrazas para sentarse de rodillas rodeados de cojines... "Resultado: cultura americana 9 - cultura laosiana 1"... buen balance diría yo...
Un pequeño bajón nos dio al ver todo ese escenario en el pueblo donde pasaríamos el resto de nuestro voluntariado. Afortunadamente, nuestro alojamiento en la granja orgánica, se encontraba a otros 4 km al norte del pueblo.
Alrededores de la granja.

Según llegamos con el tuk tuk, nos dimos cuenta de la diferencia. Un lugar aislado, en un entorno precioso, pegado a un río, rodeado de puntiagudas montañas llenas de frondosa vegetación... y... nadie a quien dirigirnos... No se veía un alma. Estaba como vacío.
Nos acercamos a recepción donde de repente apareció una mujer a la que comentamos, veníamos por el tema del voluntariado.
La mujer frunció el ceño... Nosotros nos intercambiamos la mirada...
Comentamos el hecho de que habíamos contactado con una persona previamente por el tema del voluntariado y el hospedaje en la granja.
La mujer no levantaba la vista y rebuscaba entre un montón de hojas, por algún dato, supongo, que le facilitara la información que le dábamos.
Pero la mujer seguía con el ceño fruncido; como estresada.
Nosotros volvimos a mirarnos y ver que algo no andaba bien. Todo esto nos producía una sensación extraña.
_ ¿Hay algún problema con la reserva?, ¿No le han comentado nada?, preguntamos ya algo nerviosos.
Pensar en la posibilidad que nadie nos hubiera arreglado tanto nuestra estancia como nuestro tiempo de voluntariado en las siguientes 3 semanas nos produjo un pequeño escalofrío pensar en la posibilidad de tener que reorganizar nuestro ya apretado itinerario.

Finalmente la mujer nos pregunto, qué tipo de alojamiento queríamos para zanjar el tema.
_Nos puedes enseñar lo que tienes?, comentamos ya molestos.
Todo estaba yendo muy raro y empezábamos a tener una sensación de malestar pensando cómo serian el resto de los días.

Tras pasar el muerto a otra chiquita que se encontraba en la cocina, fuimos a conocer las diferentes habitaciones (cabañas) que tenia repartidas y salteadas por toda la granja.
Cabañas básicas, hechas de madera, un tanto dejadas y... seguíamos sin ver a nadie al rededor...
_ "Donde nos hemos metido, pensábamos cada uno interiormente..."

Elegimos finalmente una cabaña sustentada sobre unos troncos de madera, a unos 3 metros sobre un pequeño riachuelo que cruzaba la granja.
Entre las ranuras de los tablones que teníamos bajo nuestros pies dentro de la habitación, se podía ver el suelo a unos 3 metros de distancia.

Nuestra cabana vista desde fuera, con el rio al fondo.

Vistas desde la habitacion.

Una cama de matrimonio con una enorme mosquitera algo deteriorada, una pequeña mesa frente a una de las paredes de madera y una bombilla encima (sin mampara) que apenas iluminaba. Pero sobretodo lo elegimos porque tenia baño dentro de la habitación (que por cierto, compartía techo con la cabaña adosada) y no teníamos que salir de la habitación para ir al baño a otra cabaña, como pasaba en otras cabañas. Eso si, ducha de agua fría nada mas.
Ahora era cuestión de negociar el precio con la mujer de recepción, ya que estaríamos una temporadita instalados.
Afortunadamente acepto por el hecho de que íbamos a estar allí como voluntarios.

A partir de aquí, la cosa empezó a cambiar algo.
La mujer de recepción, Keo, se relajó, y llamó a la persona responsable que llevaba el tema de la escuela donde enseñaríamos ingles. (Osea que no tienen nada que ver uno con otro?, pensamos...).
Estaba todo como muy desorganizado y desatendido, esa fue la sensación que nos daba.

Quedamos con el responsable del voluntariado a la mañana siguiente para que nos explicara todo.
Mientras tanto Keo, nos comento la posibilidad de ayudar en la granja por las mañanas, unas 3 horas aprox. desde las 6,30...
_ Sí, porque no? Nos dijimos... Hemos venido a aprender no?
Así que decidimos recorrer la granja para hacernos una idea de como era todo.... aunque como nadie de la granja vino acompañarnos, apenas vimos lo que tenían.

Tras una tarde de acoplamiento en nuestra cabaña y al nuevo entorno, lo mejor de todo estaba a punto de llegar cuando decidimos sentarnos a cenar.
La amiga que nos recomendó la granja, ya me hablo de la estupenda comida que aquí tendríamos, pero creo que ninguno de los dos nos imaginábamos algo como aquello. Cada día que probaba un plato nuevo, estaba aun mejor que el día anterior.
Todo fresco, la mayoría de los productos recogidos en la propia granja. Algunos de ellos, como los aguacates, en el mismo día.
Todavía se me cae la baba al pensar en todos los platos que probé...
Tras la cena fue cuando apareció Mike. Un americano delgadito, con gafas y una considerable barba.
Fue Keo quien nos presentó, y quien le puso en antecedentes a Mike, diciéndole que veníamos por lo del voluntariado.
_ Sabri y yo nos volvimos a mirar extrañados, tras ver la cara de sorpresa del americano.

Fue entonces, cuando nos quedamos a solas con él, cuando me aventuré a preguntarle si de verdad no le habían comentado nada sobre nuestra llegada.
No solo eso, sino que según íbamos hablando, era él,quien nos fue poniendo en antecedentes con todo.
Al parecer, hasta hacia relativamente poco tiempo, había una persona trabajando en la oficina de administración de la granja, quien se ocupaba del tema del voluntariado, (la persona con quien habíamos contactado por e-mail en varias ocasiones), pero como de repente, esta persona... dejo de venir... nunca lo supimos con claridad.
En su momento, el dueño o fundador de la fundación, (un belga), se asocio con el dueño de la granja, pero por algún motivo, la cosa dejo de funcionar y ... digamos, quedaron muchas cosas pendientes en el aire...
Al final, los peor parados, los niños que no tienen nada que ver.

Mike nos comento, que desde su llegada, (hacia menos de una semana), fue él mismo quien se tuvo que buscar todo, ya que no había nadie expresamente encargado en el tema de la fundación. Bueno si, un tal Bob, al que conoceríamos al día siguiente (dueño de otra granja orgánica) y quien nos daría, muy por encima, unos cuantos consejos y breves directrices para poder empezar con el voluntariado.
Tal y como veíamos, íbamos a tener manga ancha para poder hacer lo que mejor creyéramos conveniente, ya que nadie estaba siguiendo una clara directriz.

Por un lado, habría que averiguar el nivel que tenían los niños, ya que al no haber ningún registro de lo que se estaba haciendo, deberíamos ser nosotros quienes "continuáramos" con su nivel. Pero por otro lado, tendríamos la libertad de poder llevar la clase a nuestra manera...

Con tan solo unos días como voluntario, Mike se había convertido en el mas "veterano" en el tema del voluntariado, así como la persona que "pondría un poco de orden" en este sentido.
Fue allí cuando nos comento que hasta el momento, era él el único voluntario, quedando un montón de niños sin clase. Deberíamos coordinar con él, cómo hacer el resto de semanas que estaríamos nosotros como voluntarios.
... Duro trabajo nos quedaría...

Pero como nos decía nuestro nuevo compañero, él venia a dar lo mejor de sí, y se olvidaría de todo lo que estaba ocurriendo al rededor ... Y tenia razón; Respiramos profundamente y así haríamos nosotros también.

Estábamos "listos" para afrontar lo que se nos avecinara al día siguiente.

Sabri en la puerta de la Organic Farm.

Fotos: Julen Esnal

miércoles, 1 de enero de 2014

Curiosidades de Camboya y los camboyanos.


- Es el único país en el mundo que muestra un edificio en su bandera. Es el principal templo de Angkor Wat, recordando que es la estructura religiosa mas larga del mundo y el símbolo con más fuerza de todo su patrimonio.

- Nombre oficial del país en el lenguaje khemer: Kampuchea

- Cuenta con unos 14 millones de habitantes siendo su capital, Phnom Penh, la mas poblada con mas de 2 millones de habitantes.
Por regla general, son gente muy humilde y risueña.

- Moneda: Cambodian Riel... y dolar americano. 1 USD = 4062 KHR
El cajero te da dolares, pero si vas a comprar algo, el cambio de menos de un dolar, te lo dan en la moneda local. (!?).
Al principio un autentico lío como os podéis imaginar...

- Lengua oficial el camboyano o khemer. Se suele hablar algo de inglés, y francés en algunos casos.
Palabras aprendidas:
Sua s'dai - Hola
Aw kohn - gracias

- Religión: Mayoritariamente una rama concreta de budismo, en ingles, theravada buddhism.
En menor medida, Islamismo y catolicismo.

Budistas caminando por la ciudad.

 - Visado, 20 dolares por 30 días.

- De 1975 a 1979 estuvieron gobernados por Pol Pot, líder de los Jemeres rojos, quien con su régimen extremadamente duro, extermino a 2 millones de camboyanos.
Apenas se ve gente mayor, porque fue torturada y aniquilada durante la época de gobierno de Pol Pot.

- El sueldo medio puede llegar a 100 o 200 dolares mensuales.

- Venden gasolina en botellas de alcohol en la calle. Son gasolineras improvisadas especialmente para las motos. Obviamente es de peor calidad.

Improvisada gasolinera con botellas.
 

- Si pensábamos que lo habíamos visto todo en cuanto al material a transportar en moto en Asia, con Camboya fue el culmen.
Como siempre, una imagen vale mas que mil palabras.

Esto es solo el comienzo...

La nitro para ir a mas velocidad... ?

Cualquier herramienta es buena... Y van 3 tios!

Desafiando las leyes del equilibrio.

Venga hombre!... Esto tambien?


- Un pequeño reportaje sobre la dictadura camboyana:
http://www.youtube.com/watch?v=fCtgqq15iKQ

- Un poco de música camboyana:
http://www.youtube.com/watch?v=hXDG9R-K0ww

- Peliculas recomendadas:

     S-21: La maquina de matar de los jemeres rojos.
     Los gritos del silencio. The killing fields. (1984).



Fotos: Julen Esnal
Video musica, fuente: YouTube


lunes, 25 de noviembre de 2013

Phnom Penh y las huellas de Pol Pot.


Salimos de la bonita isla de Ko Rong, en el primer ferry que salia hacia Sihanoukville.
Allí tuvimos que esperar una hora larga, hasta que saliera nuestro bus hacia Phnom Penh, y que previamente habíamos reservado.

Llegaríamos a la capital de Camboya hacia la tarde, sabiendo la "pelea" que tendríamos con los tuk tukeros a la llegada a la estación de buses. Y tal como preveiamos, ahí estábamos pidiendo por favor que nos dejaran coger las mochilas con tranquilidad antes de escoger a uno de ellos.
La verdad que es una pena verles de esta manera tan desesperada, porque hay algunos que son algo mal educados, pero la mayoria suelen ser muy majos y simpáticos, y cuando eliges a uno, te da pena de no haber elegido a... los 6 mas que te están rodeando para que les elijas a ellos...

Como siempre, regateamos el precio para que nos llevara al hostel que, tambien, habíamos reservado con anterioridad.
Durante el trayecto, es cuando empieza la batería de preguntas;
     - Que si, Cuantos días vais a estar por aquí?
     - Cuanto tiempo lleváis viajando?
     - A donde vais a ir después?
     - Que es lo que queréis ver, etc, etc...
para ellos tantear y ofrecerte sus servicios acorde a las respuestas...

Nada mas llegar a nuestro hostel y pagarle lo que acordamos, nos tocó volver a discutir el precio que nos cobraría por tenerle de conductor durante el día siguiente visitando los lugares que sabia queríamos visitar y que tan bien nos diseño la ruta para hacerlo.
Un duro forcejeo hasta que Sabri, que ya tenia ganas de descansar, frunció el ceño y sentenció el tema;
     - ¡Lo tomas o lo dejas!
Así que, a regaña dientes, el hombre aceptó.

A la mañana siguiente, ahí estaba nuestro ”tuktukero”, esperándonos antes de la hora prevista, por si nos íbamos con otro.
Tal y como acordamos, nos llevaría primero a los "killing fields", a las afueras de la ciudad y a continuación a la prisión S-21, en el centro de la misma. En definitiva, todo lo relacionado a la era Pol Pot, durante sus 4 años de mandato.

Fue un recorrido algo largo (17 km) hasta llegar a los "killing fields", o centro de genocidio, como para hacerlo en tuk tuk pero, primero, no hay opción mas barata, y segundo, te haces una mejor idea de lo que es vivir en una ciudad de este tipo. Vas a saber lo que es tragar polvo y Co2 por un tubo...


Tras pagar un módico precio de entrada, fuimos directamente a una especie de torre, justo en el centro de lo que es el recinto.
Un cartel pedía que nos quitaramos los zapatos antes de subir el bloque de escaleras que teníamos de frente. Cuando empezamos a subir las escaleras, no alcanzaba a ver bien lo que había frente a nosotros, cuando ... Dios! Qué demonios es eso?!
Una enorme urna de cristal, a modo de torre, con miles de cráneos. Hasta 5000!. Y de todos los tamaños. Y una amalgama de ropa rota, a modo de base. Sus pertenencias...
Eso es el panorama que te encuentras nada mas llegar aquí.
El resto, suma y sigue.

Torre/urna repleta de craneos.

Interior de la torre.

Teníamos un pequeño folleto, donde íbamos siguiendo los pasos de los lugares donde los prisioneros debían seguir hasta su muerte, incluyendo aquellos donde se les torturaba, o fosas comunes donde habían aparecido cuerpos. Y son tantos, que aun hoy en día, con fuertes inundaciones con la época monzonica, aun siguen saliendo huesos a la superficie.

Después de ver tan terrible lugar, no nos esperaba algo mucho mejor en la prisión S-21, también conocida como "Tuol Sleng" o museo del genocidio.
Con ese nombre os podéis hacer una idea de lo que allí había...
Bueno, pues yo no... Quizá porque nunca antes había visitado un centro así, que no llegas ni a imaginarte de lo que es capaz de hacer el ser humano.

Herramientas de tortura.

El S-21, fue un centro de interrogación, tortura y ejecución creado también, por el régimen de los jemeres rojos, para eliminar personas consideradas enemigas del estado de la Kampuchea Democrática; Y creado en las instalaciones del prestigioso instituto Tuol Svay Prey.
En definitiva, un antiguo colegio, de 4 edificios, reconvertido en uno de los peores lugares creados por el hombre. Con diferentes "aulas" donde dar vía libre a la macabra imaginación de los soldados comandados por Pol Pot.




Una de las "aulas"... de tortura.

Hasta 14000 personas pasaron por aquí, de las que solo 12 se libraron de morir... y realmente fue, porque sus dirigentes la abandonaron sabiendo que los vietnamitas habían entrado ya, para liberar al país.
Dos de ellos por cierto, estaban por allí, hablando y firmando unos libros que vendían.
Creo que no hay palabras para definir lo que allí vimos.


Presos que pasaron y murieron en la prision.

Improvisadas "jaulas" donde esperaban su tortura final.

En cuanto a la ciudad, la pudimos tantear la noche anterior, saliendo a dar una vuelta y cenar en un restaurante local... que por lo visto debía ser conocido, por la gente que había.
Ya tenia ganas de comer unos buenos calamares, que no estuvieron mal, pero que fueron algo caros para ser Camboya.
En cuanto al resto, no le dedicamos mucho mas tiempo.


Fotos: Julen Esnal


jueves, 21 de noviembre de 2013

Las playas de Camboya. Sihanouk Ville y la isla de koh Rong.

 

Tan solo un día fue lo que estuvimos en Battambag. No nos gusto especialmente la ciudad, aunque nos quedaron cosas por ver de sus al rededores. Por desgracia el tiempo no juega a nuestro favor y debemos elegir muy bien que ver, por lo que decidimos desplazarnos hacia el sur, y conocer la costa camboyana.

Elegimos la localidad de Sihanouk Ville, porque leímos que tenía buenas playas, pero sobretodo porque desde ahí podríamos coger un ferry hasta una de sus islas casi paradisiacas.
Sihanouk Ville no es que tenga mucho de especial. Una pequeña ciudad, desarrollada  diría yo, para el turista "barato" o el turista chino, que van incrementando año tras año por lo que nos cuentan. Restaurantes y bares occidentales con alcohol barato y cada vez mas casinos y prostitución para satisfacer al turista chino.

Es una zona que cuenta con numerosas playas, además de poder dar el salto a las islas. (Venir hasta aquí y no ir a alguna de ellas, seria algo estúpido).
Lo bueno era que al ser época de lluvias , es temporada baja y apenas encuentras turisteo.
Nos quedamos 3 días, dejando tan solo 1 para la isla de Koh Rong. Aunque hubiéramos hecho mejor, cogiendo 2 días en cada sitio. A veces es difícil cuadrar todo.

En Sihanouk Ville pudimos ver casi todas las playas que hay al rededor, unas 5 o 6, si no me equivoco. Independence, y Ochheuteal, las mas bonitas dentro de la ciudad, aunque sin duda la mas retirada, Ottres, la mejor.
Playa Independence.

El resto, bastante deterioradas e incluso con bastante basura. Hawai y Victoria concretamente.
Queríamos haber alquilado una moto, pero por lo que leíamos, y nos contaron, no era muy buena idea hacerlo por aquí.

Conocimos por casualidad, a un local, quien además de llevarnos en su furgoneta hasta la playa donde queríamos ir, estuvimos compartiendo una cerveza y un buen rato de charla en una de los chiringos de la playa. Dio la casualidad que es una persona que, aparte de su trabajo, dedica buena parte de su tiempo a su comunidad y el buen desarrollo de su ciudad, de una manera sostenible.

Charlando con nuestro nuevo amigo.

Incluso tiene un programa de radio, y debe ser algo conocido porque no paraba de saludar a gente. Desde ahí, tiene la posibilidad de "educar" a su pueblo, de la mejor manera.
Él fue quien nos introdujo en los problemas que tuvo, y que tiene el país, como resultado del espantoso pasado que tuvo con su antiguo gobierno, encabezado por Pol Pot y los gemeres rojos.
Pero también nos hablo de lo que están consiguiendo, y del rápido cambio que están pegando, aunque todavía quede trabajo por delante.

De Sihanouk Ville, saltamos a Koh Rong. Isla casi paradisiaca, desarrollada en un 25%, pero que desgraciadamente, sobre la mesa, esta en plena expansión, con hoteles, casino, e incluso aeropuerto, queriendo desarrollarla hasta un 75%. Una pena...

Isla de Ko Rong

Nosotros, tuvimos suerte por la época en la que fuimos, (Junio), ya que apenas había turistas. Y eso que estuvimos en la zona "backpacker"... Mas concretamente en un hostel de lo mas básico. Se podría decir que eran un barracón de madera, separando cada habitación con unos tablones de madera, (que no el techo, que era el mismo para todos). Aun así, no estuvimos mal.
Lo que no pudimos ver, fue la estupenda playa, que dicen estaba al otro lado de la playa. Teníamos que atravesar la selva para llegar hasta allí. Se suponía que estaba indicado con chanclas de playa, pero tan solo vimos la primera, y tras 3 bifurcaciones de caminos en plena selva tropical, decidimos volvernos para no perdernos mas de lo que estábamos. Y aun asi, nos costo encontrar el camino de vuelta.

Perdidos en plena selva.

       * Nota: Nos acabamos de enterar por unos amigos que acaban de estar en esa misma playa, el      deterioro que ha sufrido, tanto la playa, (llena de basura), como del abandono de los bungalows que allí se encuentran. Afortunadamente, decidieron limpiar ellos mismos la playa, a cambio de alojamiento en uno de estos, ya deteriorados bungalows.
La buena noticia, es que la playa recuperó bastante su aspecto, gracias a ellos, y la ayuda prestada por algún que otro turista.*

Lo que sí nos preocupo bastante fue la zona donde viven los locales. Apestada de basura. Lo peor, que están todos literalmente, enganchados a la televisión, mientras la basura esta delante de ellos. Nadie hace nada. Es una pena, porque se te quitan las ganas de conocer esa zona.

La parte mas retirada que vimos fue la de los "tree houses". Una zona "escondida" del resto, donde los bungalows están literalmente en los arboles, y la playa es de lo mas tranquila. Pero hay que tener cuidado con unos minúsculos mosquitos, que te comen vivo, pudiendo ser las picaduras algo serias si no se tratan como es debido.

Sabri en un columpio improvisado.

Locales bañandose

Dejando la isla.

En cuanto a las aguas, bastante clara por las zonas donde fuimos, y con una arena blanca y fina.
En definitiva, una isla para descubrir, especialmente antes que la desarrollen masivamente.


Fotos: Julen Esnal
Foto portada, Isla Ko Rong


sábado, 19 de octubre de 2013

El "bamboo train".


Después de pasar nuestra ultima noche en el apacible "Blis Villa hostel" de Sien Riep, marchamos a la mañana siguiente muy temprano hacia Battambang, la segunda ciudad mas grande de Camboya, para ver uno de los transportes, todavía en funcionamiento, mas diferentes del mundo, el "bamboo train".

El "bamboo train", no es mas que un alternativo medio de transporte que existe entre varias localidades de Camboya. Mas concretamente entre localidades donde todavía existen vías de tren.

Os explico:
Podríamos decir que Camboya era un país, medianamente industrializado, "gracias" a sus invasores franceses, ... hasta que Pol Pot y sus secuaces llegaron a cambiarlo y destruirlo, desde su llegada al poder en 1975.
Su intención, entre otras muchas, y macabras, era "des industrializarlo", despojando al país de cualquier avance industrial, volviendo a la agricultura como única vía de mantenimiento y desarrollo.
El tren, era uno de estos "avances" con los que contaba, por lo que fue una de las primeros "adelantos" de los que Pol Pot se deshizo, convirtiendo, a la ya de por si, escasa linea férrea, en unos abandonados raíles, devorados por la vegetación.
Años mas tarde y tras el derrocamiento de este criminal, a alguien se le ocurrió la brillante idea de aprovechar estas vías algo ya deterioradas.

El vehículo en sí, consta tan solo de 2 ejes en los que se sustenta una superficie hecha de bambú de unos 2 metros de ancho, por 4 metros de largo. En uno de los ejes atan una goma o cinturón a un pequeño motor de barca que sobresale de la superficie de bambú.
Eso es todo, no tiene mas.
Ni que decir tiene que no tiene asientos...

La simple estructura del vehiculo.
En pleno recorrido.

¿Y que pasa si en uno de sus trayectos se topa con otro de frente...?
Pues muy fácil, (Primera norma del Bamboo Train): El que tenga menos peso tiene que desmontarse para dejar pasar al otro. No se tarda mas de 5 min.









Este era un medio bastante común entre la población local, contando con hasta 500 unidades. Hoy en día tan solo quedan al rededor de unas 100, siendo algunas utilizadas para los turistas que quieren probarlo.

El recorrido no es largo. Se puede tardar una hora aproximadamente. Media hora por trayecto, ya que sale desde la estación de tren de Battambang, hasta el siguiente pueblo, donde unos pocos comerciantes y unos cuantos niños, esperan con los brazos abiertos vendiendo las manualidades que hacen con las hojas, por cierto, chulisimos, aparte de camisetas y algún que otro recuerdo de la experiencia.

Llegamos a leer comentarios de gente que ya lo había hecho, que decían que no merecía la pena, que pasabas la mitad de tiempo dando botes por el mal estado de la vía y demás, pero,... sinceramente, para nosotros mereció la pena. Es un medio de transporte que todavía hoy se sigue utilizando, aunque en menor medida, pero era el medio que ellos se inventaron por falta de lo que en realidad deberia de haber.
Es un medio que, hoy por hoy, estaría prohibido en mas de medio mundo, y por lo que se dice, es posible que el próximo año empiece a desaparecer, ya que alguna empresa extranjera tienen pensado restablecer el servicio ferroviario, por lo que, obviamente, desaparecería tan ingenioso medio de locomoción.



Fotos: Julen Esnal


miércoles, 16 de octubre de 2013

Los Templos de Angkor Wat.



Al dia siguiente de conocer el pueblo de Sien Riep, contratamos un tuk tuk para todo el día para poder ver la mayor parte de Angkor Wat.
Angkor Wat esta considerado como la mayor estructura religiosa jamas construida, asi que teniamos que verlo como fuera.

Unas 7 horas debimos estar recorriéndonos el enorme terreno donde se encuentran todos los templos. Había dos rutas, una mas pequeña donde nos detendriamos mas, viendo unos pocos templos, y otra ruta mas larga, donde se verían mas templos, en menos tiempo. Decidimos hacer la larga, tras ver el primer templo ya que vimos que podrían ser todos parecidos.

Sabri en el tuk-tuk, de camino a Angkor Wat.

Lo que si hubiera cambiado es el transporte. Aunque no estuvo mal el tuk tuk, sin duda la mejor forma de hacerlo era en moto. No recuerdo el precio que rondaban para alquilar, pero tener la libertad de pararte en cualquier sitio, tanto tiempo como se quiera, sin depender de nadie, hubiera sido perfecto.

En cuanto a los templos, si; Podríamos decir que son parecidos, pero la verdad que te puedes tirar otro día mas por allí, especialmente los aficionados a la fotografía como yo.

Es impresionante ver el esplendor que tuvo la civilizacion Khmer, siendo Angkor Wat la capital de su gran imperio y uno de los tesoros arqueologicos mas importantes del mundo.













La tarde noche, la dedicaríamos a planificar nuestros siguientes días en la playa, no sin antes probar uno de los transportes mas auténticos del mundo, el "bamboo train", que solo se puede coger aquí, en Camboya.


De casualidad, hablando sobre estas cosas con un americano que había en nuestro hostel, (el Blis Villa hostel en Sien Riep), nos enteramos que era el dueño del mismo, y que además dirige un proyecto solidario a pocos kms de allí. Fue una pena no enterarnos antes para poder verlo in situ.
Paso el nombre por si a alguien le interesa:
Angkor buddist organization rural english school. 


Fotos: Julen Esnal



De Ho Chi Mihn (Saigon, Vietnam) a Sien Reap (Camboya).


Ya tocaba hacer uno de nuestros viajes de largo recorrido...
En el fondo hasta se hecha de menos. No se si porque empezamos a estar acostumbrados pero, sino estamos leyendo, estamos escribiendo en el blog, o recuperando sueño.

Esta vez teníamos 12 horas por delante, más una parada obligatoria en Phnom Pehn de 2 horas para cambiar de bus.
A nuestros hobbies durante el viaje, se suman muchas veces coincidir con otros backpackers con los que vamos intercambiando información interesante, que mas tarde o mas temprano nos vendrá bien. De esta manera se pasa aun mas rápido el tiempo de viaje.

Debo decir que la entrada a Camboya nos causó otro shock.
El tramite en la frontera fue bastante rápido pero se veía un país pobre, desde que entramos. Ahí nos dimos cuenta que Vietnam estaba mas desarrollado. En muchas ocasiones no hay tramos de carretera asfaltados, por lo que el bus debe ir lento y saliéndose de la carretera para no coger los numerosos baches que existen en ella.

Una de las cosas que mas nos sorprendían, eran las casas de los pueblos por los que pasábamos. Autenticas casas de madera, pero me refiero a cuatro tablas sobre unos palafitos para prevenirse de las repetidas inundaciones que causan las épocas de lluvias; Con ganado y campos de arroz por todas partes.
Niños corriendo semi desnudos, sin zapatos, y lo peor es que estaban rodeados de basura la mayor parte del tiempo. Al igual que el numeroso ganado, comiendo de la propia basura.

Después de 6 horas de viaje desde la capital, con un fuerte olor a gasolina y torturados con vídeos románticos de karaoke a tremendo volumen, llegamos agotados a Sien Reap, por lo que fuimos directos para el hostel, para descansar y poder empezar al día siguiente desde temprano.

Teníamos pensado ver las ruinas de los templos en dos días, pero finalmente decidimos hacerlo solo el segundo día. El primero, alquilamos unas bicis y nos recorrimos el mismo pueblo de Sien Riep.
No es que tenga mucho que ver, pero por una parte hacíamos algo distinto (alquiler de bici, 1 dolar cada uno) y por otra nos ahorrabamos la entrada de los templos uno de los días, que juntos eran nada menos que 40 dolares, que no es poco. Recomendación para ver, eso si, el "Old Market". La venta de alimentos, no tiene desperdicio. Buen lugar también, para probar su especialidad culinaria, saltamontes a la parrilla.





Fotos: Julen Esnal