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domingo, 5 de abril de 2015

Curiosidades de Chile




- La bandera Chilena es conocida como la "estrella solitaria" y fue adoptada oficialmente en 1817.

-Chile es un país realmente largo, con 4270 km de longitud, aunque estrecho, con 445 km en su lado más ancho, llegando a tan sólo 90 km en su extremo más estrecho. Esto es conocido como el "Chile Continental".
Aunque Chile también comprende la parte "insular" con un conjunto de islas donde se encuentra la famosa Isla de Pascua, localizadas en la zona de la Polinesia;
Y por último el "territorio Antártico"situado en dicho continente y que Chile reclama hasta el mismo Polo Sur.
Por ello, Chile se define a sí mismo, como un país tricontinental.

- Con una población estimada de 18 millones de habitantes, Santiago de Chile es la capital, con más de 6 millones de personas (!). (Menos del 5% de la población es indígena, mayormente mapuches).

- La legua oficial es el castellano; Aunque aun se hablan lenguas indígenas, como la mapudungunen que hablan los mapuches, o el aimara y el quechua que se habla en las zonas limítrofes a Bolivia y Perú.
En "la calle" existen multitud de palabras o jerga diferente al castellano, las cuales se van aprendiendo sobre la marcha.

- Lamentablemente nos vamos con una sensación de ver un país muy sucio. No notamos ni un ápice de educación medio ambiental.
Se salvan por suerte, (que hayamos visto), zonas como San José del Maipo y Valle del Elqui donde no se ve apenas basura.
Esperamos que más que una crítica negativa, éste comentario sirva para empezar a cambiar conciencias.


Basura y escombros. (Alrededores de Coquimbo)


- En Chile las bolsas de basura se dejan colgadas en árboles, verjas o postes de luz para que los perros no lleguen a alcanzarlas y desperdiguen toda la basura, como hemos podido comprobar en más de una ocasión.

- Hay cientos de perros abandonados campando a sus anchas y en plan manada por todos lados. Especialmente en grandes ciudades. Diría que es sucio y hasta "peligroso" en ciertos sentidos.


Calles de Valparaíso

Perros abandonados disfrutando de la playa.


- Es increíble el consumo de bebidas gaseosas en este país. No hay almuerzo que se precie sin su correspondiente botella de plástico. Las cuales la mayoría de las veces acaban rodando por muchos lugares del país. Compañías como "ya sabemos cual" se debe estar frotando las manos.

- Escribimos varios e-mails a dicha compañía para colaborar ya que vimos que estaba involucrada en varios proyectos medio ambientales en países como Chile, Bolivia o Perú. Nunca nos contestaron.

- En lugares donde ha fallecido alguna persona por accidente de tráfico no sólo ponen un ramo de rosas, sino que acaban montando hasta pequeños santuarios.

- De lo que algo pueden estar satisfechos los chilenos es del transporte de autobuses de carretera. No he visto en ningún país de Europa tanta profesionalidad. (Y menos en España).
Un conductor + 1 azafato turnándose, etiquetado de maletas, límite sonoro de velocidad, autobuses en perfecto estado, ...

- Por el contrario, cuenta también con un transporte de micro, (micro-buses) los cuales hay que temerlos; Por la velocidad a la que van y el estado en el que se encuentran.
Son micros privadas, (y hay a montones) por lo que cuantos más pasajeros recojan, más gana el dueño; Se llegan a montar auténticas carreras entre ellos para ver cuál llega antes a la parada.


Dando la "tabla de tiempos" al conductor.


- También existen los llamados "colectivos"; Taxis que transportan más de un pasajero con diferentes destinos, compartiendo una misma ruta. Da igual lo apretado que vayas dentro. Si hay que apretarse, se aprieta... incluyendo cualquier mercancía que se porte.

- Hay gran cantidad de minusválidos pidiendo en la calle. Especialmente invidentes que no reciben ni una mísera ayuda por parte del estado.

- Sabías que los bomberos en Chile son voluntarios? Sí, VOLUNTARIOS!. Personas que arriesgan sus vidas para salvar otras, aun no tienen ni sueldo. Los coches o camiones que utilizan, pueden ser de distintos colores e incluso con rotulaciones en diferentes idiomas al español ya que son cedidos por países como Italia, Alemania, Francia....

- A los chilenos les gusta la fiesta más que a los españoles (que ya es decir). Cualquier excusa es buena para hacer un asado, celebrar y tomar (beber).

- En ciudades como Valparaíso se ve y se respira revolución, arte callejero y creatividad por todas partes.


Películas recomendadas:
No, Machuca, Taxi para tres, Gloria, Tony Manero,


Música:
Cuecas (género musical y baile típico chileno), Los Jaivas, Ckachi Causama, música floklórica.

Más imágenes de Chile:


Calles de Valparaíso.

Vendedor ambulante (Alrededores de Valpo).

Venta de periódicos en los semáforos (La Serena).


Calles de La Serena.


Moai del Museo arqueológico de La Serena.

- Aquí os dejo un interesante artículo sobre los Moais en la Isla de Pascua.

- Ésta es la ruta que hicimos por el país, desde que aterrizamos en el aeropuerto de Santiago provenientes de Sidney, hasta San Pedro de Atacama donde nos adentramos en Bolivia por medio del Altiplano Boliviano.


2289 Km son los kms aproximados que recorrimos en Chile según Google.



Fotos: Julen Esnal
Mapa: Google Maps


domingo, 29 de marzo de 2015

Gastronomía chilena



Podríamos decir que la gastronomía chilena es una mezcla de tradición indígena y una buena pizca de gastronomía de los países que pasaron por estas tierras, (como la española, italiana, alemana o francesa).

Pero lo que está claro es que por regla general es una comida bastante pesada. No sólo por la cantidad de carne que se come, sino además por la combinación de ingredientes como el maiz, la patata, el arroz o las legumbres en un mismo plato.

No digo que no se coman otro tipo de alimentos como marisco, pescado o ensaladas... Pero la carne... Es algo serio. Demasiado diríamos nosotros. Y eso que la disfrutamos! Pero tras las casi cuatro semanas que pasamos allí, nuestro cuerpo necesitaba un detox.
Lamentablemente Sabri lo hizo de forma involuntaria en San Pedro de Atacama, a causa de la altitud cuando estábamos a punto de dejar el país para cruzar a Bolivia.

Fueron muchos los platos típicos que probamos por allí, como las Machas a la parmesana (almejas con queso parmesano), Sopa de marisco, Pastel de choclo (un pastel con base de carne, una masa de maíz y azúcar por encima), Sopaipilla, pescados como la reineta.
Anticuchos (pinchos de carne), Choripanes (pan con chorizo), estofado de llama, Pataska, (sopa con carne de vaca y cerdo con algo de verduras y maíz inflado), Chorrillana (una fuente de patatas fritas y tiras de carne, cebolla y huevo revuelto), y cómo no, sus exquisitas parrilladas, con una suculenta variedad de carnes, acompañados también con chorizo, salchichas y morcillas...

Si a esto le añadimos que la mayoría (por no decir la totalidad) de las veces que se degusta una parrillada de este calibre, va acompañada de música en directo y baile... la fiesta (en todos los sentidos), está asegurada.


Típica parrillada chilena

Un poquito de todo para probar. Choclo, ensaladas, sopa de marisco...

La auténtica chorrillana de J. Cruz.


También probamos comida callejera o fast food como hamburguesas, completos (los típicos perritos calientes pero como palta (aguacate), mayonesa, cebolla frita....
O las riquísimas empanadas chilenas con pino (carne), queso, marisco, napolitana...)

Como podéis ver no le falta nada de grasa...
Y claro, cuando uno quiere probar todo tipo de variedades locales pues... acaba con un par de kilos, como mínimo!

Hay que decir que todo esto fue aun mejor acompañado con los reconocidos vinos chilenos y cómo no, de otras bebidas no menos famosas como el pisco, la vaina (como el pisco pero marrón), o la chicha (vino de uva dulce) ...
Buenísimo todo.


Puesto en Horcón con bebida de Chicha.

Otra curiosidad que probamos en este país, fue "la once", una original manera de llamar a lo que en España se traduciría como "merienda". Consiste en té o café, acompañado de pan, mantequilla, palta, jamón york, queso, manjar (dulce de leche) o mermelada.
A veces tan abundante que se acaba sustituyendo por la cena (o comida que le llaman allí).
Tradición muy arraigada en el país pero que, como siempre, se empieza a peder en zonas como Santiago de Chile, la capital, donde el ritmo de vida impide disfrutar de estos pequeños placeres.


En resumen, un auténtico festín es lo que nos metimos entre pecho y espalda después de estar un par de meses a base de pasta por lo caro que nos resultaba comer fuera en países como Australia o Nueva Zelanda.

Gracias a la maravillosa gente con la que compartimos nuestros días en Chile quienes nos hicieron conocer la auténtica gastronomía chilena.


De despedida... con otra parrillada.

La pataska en la zona norte del país.


Empanadas y choclo en hornos de piedra.

Empanada gigante... ficticia.

Mercado de pescado en Valparaíso.

Variedades de marisco en los mercados.

Los famosos anticuchos.

No hay fiesta sin parrillada.


Fotos: Julen Esnal



domingo, 21 de diciembre de 2014

De San Pedro (Chile) al Salar de Uyuni (Bolivia)


Tras el obligado reposo que nos mantuvo fuera de ruta durante más de 5 días, estábamos listos ya para enfrentarnos a más aventuras. Especialmente Sabri, que aun no encontrándose bien al 100% ya tenía ganas de dejar atrás este pueblo y ese mal recuerdo de su paso por el desierto.

Nos recogieron a las 8 de la mañana en un 4x4 en el mismo hotel Las Dunas, donde nos encontrábamos; No sin antes tomarnos un buen desayuno en compañía de nuestro amigo Antonio, dueño del hotel.
De allí nos llevaron hasta una residencia al otro lado del pueblo, donde tuvimos que esperar a que llegaran los demás integrantes de la expedición. 
Tan sólo seríamos 5 viajeros: Una joven pareja británica, un francés y nosotros dos. Pero no saldríamos directamente en 4x4 desde allí como pensábamos sino que con una micro, nos acercarían primero a la PDI (Policía de extranjería) para sellarnos la salida del país en el pasaporte, y de nuevo en la micro, una hora, hasta la misma frontera entre Chile y Bolivia. En el mismísimo centro de... la nada. Es decir, en pleno desierto. Lo único que allí había es una pequeña zanja que separa un país de otro y una caseta donde nos sellarían la entrada al país. Y alrededor, una serie de coches 4x4 esperándonos a nosotros y a otros tantos viajeros para comenzar viaje y cruzarnos literalmente el altiplano boliviano.


En la micro, de camino a la frontera.

En la frontera Boliviana en pleno desierto.

Había que separar lo necesario para subir el resto del equipaje a la baca.

Casi listos para partir.


Tras obligarnos a dejar la mayoría de todo nuestro equipaje en la baca del todo-terreno, nos repartimos para ir de la manera más cómoda posible.  Es decir, el más grande delante, junto al conductor quien por cierto no se presentó hasta que no le preguntamos nosotros.
El coche era un todo-terreno Land Crusier GX del año 91, alto y grande, especialmente preparado para el desierto.

Comenzamos el viaje rondando los 4.000 metros sobre el nivel del mar; Tramo considerado ya como de "muy alta altitud". Obviamente nos avisaron varias veces de la altura a la que estaríamos durante los 3 días de recorrido (por los problemas que ello puede acarrear) y prácticamente no bajamos de esa altura.
Es por ello por lo que la pareja británica se había preparado a conciencia, trayendo no una botella de té hecho de hojas de coca, sino una garrafa de 10 litros. 
Nosotros decidimos ir mascando hojas de coca, que días antes había podido comprar en el mismo pueblo de San Pedro y que tan bien le vinieron a Sabri para su recuperación. (especialmente en forma de infusión).


Y por fin emprendemos viaje.


Al poco tiempo de emprender viaje llegamos a nuestro primer objetivo: La Reserva Natural Eduardo Avaroa. La reserva andina más importante del país y lugar con numerosa flora y fauna silvestre, además de contar con lagunas, humedales y hasta zonas geológicas de especial interés.

Lo primero que nos sorprendió fueron las exuberantes lagunas, a cada cual más colorida. Con multitud de flamencos en cada una de ellas, además de otros tipos de aves.


La poca vida que se puede ver por estos lares, las vicuñas.

La carretera la haces tu.

Alucinando con el entorno.

La conocida como Laguna blanca.

Paisajes de postal con cielos completamente limpios.


La siguiente parada sería bien distinta. Nos esperaba el tan esperado baño en las termas que por allí se encuentran, de nuevo, en medio de la nada.
Ya nos avisaron de esto, por lo que íbamos bien preparados con bañadores para poder disfrutar de ese momento.

Temeroso de llegar a ser "presa" del famoso mal de altura, no dejé de mascar coca y beber té de la famosa garrafa de la pareja inglesa. Yo y todos los demás. Algo que me hizo tener que ir al baño cada vez que parábamos.... y no fueron mas que dos veces. Y esta última no podía aguantar más; Tanto que nada más parar el coche, salí escopeteado en dirección al baño. 
En realidad no fui literalmente corriendo sino andando rápido, sabiendo los inconvenientes que un sobre-esfuerzo puede acarrear en estas altitudes... Bueno pues... la sensación con la que llegué al urinario fue ni más ni menos que la de haber corrido una maratón. No era capaz de respirar con normalidad sintiendo como si me faltara más aire del que necesitaba para poder respirar con normalidad. Y si a eso le sumamos el olor tan desagradable que allí se respiraba, no hizo que fuera a mejor...
Tuve que quedarme por un buen rato apoyado en el lavabo intentando volver a la normalidad hasta que finalmente se me fue pasando... No es una experiencia agradable para alguien que normalmente respira mal incluso hasta en ocasiones normales...

Después de tan mal rato, lo bueno vino a continuación, cuando pudimos sentir el intenso calor del agua de las termas, bajo esa fría temperatura exterior. Rodeados de.... nada, en medio del desierto, con tan sólo algunos viajeros como nosotros disfrutando de tan distinto paraje. En silencio. Tranquilidad.






La siguiente parada sería en unos cuantos kms más adelante... y con unos cuantos metros de altitud más. Habíamos llegado al punto más alto del recorrido. A unos 5.000 msnm se encuentran los famosos geysers.
Éramos el único 4x4 que allí se encontraba. A esa altura, en medio de la nada y ante tal fenómeno natural; Con un fuerte olor a azufre y una gran presión en la cabeza... era una situación de lo más extraña.

Esto es lo más parecido a Marte de donde he estado.



No duramos mucho allí, y continuamos ruta hasta el lugar donde pasaríamos la noche. (aunque llegamos a la hora de comer).
No eran más que una hilera de casas como a medio construir, delante de una pequeña montaña que parecía como si las hubieran hecho allí para cubrirse de fuertes vientos. 
Y nada más aparcar el todo-terreno, nos aparece un niño con una sonrisa de oreja a oreja, que hacía enseñar una ristra de dientes negros; Y tras él, una mujer como salida del siglo pasado. Vestida con un traje y una serie de delantales, uno encima de otro y unas peculiares y enormes trenzas a un lado y a otro de la cabeza, bajo un sombrero de tipo bombín. 
En efecto!, Estamos en Bolivia! Os presento a las famosas cholitas.

Apenas hablaron con nosotros. Tanto a ella como a nuestro conductor, se les notaba tímidos. Entre tímidos y algo quemados... O a lo mejor es su estado de ánimo normal. (quizá fuera la altitud...) El caso es que aun hablando el mismo idioma, costaba sacarles una conversación. Parecían como si quisieran evitar cualquier conversación...

Llegamos a mesa puesta en lo que sería una especie de porche a las puertas de una habitación de 8 camas donde dormiríamos esa noche.


Construcción simple como se puede observar.


La comida se basó en una excelente sopa casera de quinua, seguido de pasta. Comida sencilla y buena. Se recomienda no comer en abundancia ni beber alcohol a estas alturas, por lo que no comimos en exceso.
Y tras una sobremesa conociendonos más entre nosotros, los extranjeros, (porque de los huéspedes, ni aparecer por nuestro lado), y una siesta para reposar la comida, estabamos listos para conocer nuestra última sorpresa en este paraíso perdido.

Destino, la laguna colorada.
Extraño y precioso lugar con multitud de flamencos y más especies de aves. Uno se siente minúsculo ante tanto espacio.
Lo malo fue el tremendo viento que hacía que hizo que no pudiéramos quedarnos má tiempo de lo incómodo que se hacía.




Pequeños puntos. Eso es lo que somos ante tal escenario.


En ese momento me imaginaba lo que es vivir en ese tipo de parajes....

Una cena al caer la noche y a la cama temprano despues de un día lleno de sorpresas.



Más fotos del primer día por el altiplano boliviano:













Fotos: Julen Esnal

Próxima post: El Altiplano Boliviano (II).


miércoles, 17 de diciembre de 2014

San Pedro de Atacama (II). Un reposo obligado.


Continuando nuestra estancia en el famoso desierto de Atacama, teníamos que planear ya nuestro siguiente movimiento. Cómo pasar a Bolivia y continuar nuestra ruta hacia el Norte por tierras sudamericanas.

Nos enteramos que había un tour de 3 días en todoterreno, cruzando el altiplano Boliviano para terminar en el salar de Uyuni. Justo lo que queríamos hacer. Y muchísimo menos engorroso de lo que seria hacerlo a nuestra manera, tal y como habíamos pensado en un primer momento.
65.000 pesos cada uno, para dos noches y tres días por el altiplano boliviano, a casi 5.000 msnm, recorriendo lo mas atractivo de la zona, hasta llegar a cruzarnos el enorme y espectacular salar de Uyuni, para acabar en la ciudad que lleva su mismo nombre.

Casualidades de la vida, fue reservar el tour a Bolivia, y Sabri empezó a sentirse mal.
Paso una noche fatal, con muchos dolores de tripa y paseos al baño.
La segunda noche fue algo mejor, pero seguía dando paseos y apenas le quedaban fuerzas por lo que fuimos al tercer día a la posta (lo que seria una especie de servicio socorro en España, porque aquí en el desierto no hay nada más) y tras examinarla, no la dejaron ni salir de urgencias. Su corazón latía tan rápido y estaba tan deshidratada que le tuvieron que meter un litro de suero por vena. Lo malo fue que al estar tan deshidratada, ni le podían coger bien la vena, ni la sangre fluía como debería.
Hasta 6 veces la tuvieron que pinchar, hurgándole con la jeringa en el brazo, con el dolor que eso supone.
Así que tuvimos que alargar nuestra estancia en San Pedro y el viaje a Uyuni por un par de días.
Pero tras dos días, la cosa seguía casi igual. Volvimos ir a la posta, pero no nos daban hora con el medico hasta el día siguiente, por lo que había que hacer algo de inmediato; y tras una consulta en la botica, empezó por fin con el tratamiento. Unas simples capsulas que restauran la flora intestinal y seguir descansando.

Tuvimos que cambiarnos hasta de hospedaje a uno más confortable (aunque más caro) para que Sabri se pudiera recuperar mejor, ya que en el hostel donde estabamos, compartiendo habitacion y baño, y con la musica hasta las 12 de la noche, no había forma de descansar como es debido.
Afortunadamente dimos con la mejor persona con la que podíamos dar en estos casos. Antonio del Hotel Las Dunas. Precisamente a través de una pareja de Barcelona con la que compartimos una excursión, nos hablaron muy bien de un pequeño hotel donde estuvieron. Cuando llegamos, ya no le quedaban habitaciones, pero contandole nuestra historia, el buen hombre accedió a prepararnos una habitacion en una parte nueva del pequeño hotel que estaban ampliando y que aun no estaba ni abierta al público.
Sus consejos y su gran amabilidad fueron perfectos para la recuperación de Sabri.
Gracias Antonio. Qué gratificante es llegar a conocer a gente como tú.

Una vez que la cosa estaba más o menos enderezada y la única cosa que podía hacer Sabri era descansar, yo aproveché para hacer alguna escapadita y conocer más los alrededores.

Algunas cosas que se perdió de disfrutar fue un dia festivo de "asado" que llaman ellos o BBQ que llamamos nosotros, con todas las exquisiteces de la zona. Yo no dude en probar todo lo típico de la zona.


Las calles de San Pedro.

La plaza del pueblo llena de gente haciendo asados.

Degustando los anticuchos tipicos de Chile

Lo que más destacaría fue la excursion que hice a Pukara de Quitor.
Me alquile una bici por 4000 pesos, ya que es la mejor manera de llegar hasta allí. 5 km es la distancia desde San Pedro hasta este lugar. Perfectamente indicado para no perderse por el desierto, se llega en poco tiempo hasta allí.
Me interesaba mucho conocer este lugar, ya que me estaba leyendo el libro "el origen perdido" de Matilde Asensi, en el que cuenta con detalle el inicio de estas civilizaciones, hasta la invasión de los españoles.
3.000 pesos fue lo que costó la entrada, y con ello podía acceder, tanto a las ruinas, como al cerro que hay en frente, en el cual hay un monumento levantado a 25 atacameños que fueron degollados por las tropas hispánicas, allá por el año 1540.

Un lugar mágico donde se encuentra dicho monumento, con el valle de la muerte a los pies, dunas a otro lado, y el valle verde de espaldas. Lo mejor, que estuve sólo durante más de una hora. Solo, en ese inmenso desierto, contemplando ese árido panorama que tenía ante mis ojos. (Y raro es, siendo San Pedro de Atacama el tercer destino turístico de Chile).
Sin duda una excursión muy recomendable, sin gastarse mucho dinero y un buen lugar para ver las puestas de sol, según me dijeron, aunque yo tenia otra misión. Hacer una cena de lo más sana para Sabri.

Restos de Pukara de Quitor.

Pueblos en medio del desierto.

Paisajes increibles los que se ven desde Pukara.

Picos de hasta 500 m de alto aunque no se aprecie.


Hasta 4 dias más tuvimos que permanecer en el Hotel Dunas para que Sabri estuviera prácticamente recuperada. Y afortunadamente no perdimos nuestra reserva de viaje a pesar de las numerosas veces que lo tuvimos que aplazar para poder cruzar el altiplano de la mejor manera posible. Una vez que se deja San Pedro de Ataca y se adentra uno en el altiplano, no hay vuelta atras hasta llegar a Uyuni tras 3 días de viaje en todoterreno.

Ahora sí, estábamos preparados para descubrir las maravillas del Altiplano Boliviano.



Más fotos de San Pedro de Atacama y alrededores:












Fotos: Julen Esnal